

Los mismos, pero otros
Un equipo que parecía apagado de repente vuelve a correr, a pelear, a jugar como si fuera otro. Pero no cambiaron los jugadores, ni la cancha, ni la camiseta. Cambió algo menos visible. Este relato se mete en esa transformación silenciosa que todos vimos alguna vez desde la tribuna, y que dice más sobre las personas que sobre el fútbol.
2 Min. de lectura


