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Jugar solo

  • 11 nov 2025
  • 1 Min. de lectura

Hay momentos en que uno se da cuenta de que está corriendo solo.


Que llama, que escribe, que manda un mensaje largo tratando de ponerle onda, y lo que recibe del otro lado es una palabra seca, un “ok” desganado… o ni eso.


Y en ese instante se te enciende algo adentro, esa mezcla de tristeza y bronca que te dice: “¿Y yo para qué sigo insistiendo, si parece que le estoy molestando?”


Porque la verdad es que las relaciones —amigos, familia, pareja, lo que sea— no se sostienen con un héroe solitario.


No es un partido que puedas ganar con un golazo de mitad de cancha.


Si el otro no aparece, si no devuelve la pared, vos podés dejarte el alma, pero al final lo único que conseguís es sentirte un pelotudo corriendo detrás de la pelota que nunca vuelve.


La vida se te pasa mientras guardás palabras que hubieran aliviado el alma.


Que el afecto se nota en los gestos chiquitos, y que cuando no aparece, lo mejor que podés hacer es guardar la camiseta, sentarte en el banco y esperar a que llegue alguien que sí quiera jugar con vos.

1 comentario

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Gra
12 nov 2025
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Viene de bajón el relato. Igualmente bello. Así es la vida. A veces se juega solo, otros acompañado .... Lo importante que se juega y cada uno juega a lo que más le gusta.

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Quién Está Detrás del Blog

RAUL O. LOPEZ

Nací en San Isidro, Córdoba, pero hace años ando instalado en Bahía Blanca.
No me defino como escritor de manual: soy más bien un coleccionista de historias. Algunas me pasaron, otras me contaron y unas cuantas me las inventé para que la vida sea más entretenida.

 

Un día me crucé con la vida olvidada de un granadero de San Martín y terminé escribiendo una novela histórica:

 

Bogado: El Héroe que No Nombran.

 

Eso me enseñó que las mejores historias no siempre están en los libros, a veces están escondidas en un cajón o en la sobremesa de un domingo.

Este blog es mi patio.

Vas a encontrar relatos, recuerdos, ficciones y esas anécdotas que se cuentan bajito, como para que no se escapen.
Algunas te harán sonreir, otras quizás te dejen pensando.

Pasá, sentate y ponete cómodo, dale...

Y si algo de lo que leas te toca, aunque sea un poquito, contámelo.

Porque escribir es lindo, pero compartirlo es mucho mejor.

Si te gustó, ya sabés que hacer...

Acá termina. Y no, no hay escena postcréditos como en Marvel.👋

2026 Raúl Oscar López - Todos los derechos reservados.

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